Negligencias, abandonos, tenencia irresponsable, espectáculos violentos con animales o actos de crueldad manifiesta. Hasta ahora, los actos de brutalidad contra los animales en España solo podían ser castigados con sanciones administrativas. Podías ir a prisión por robar un coche, pero no por maltratar a un animal.

En SOS Galgos creemos que es hora de que en España existan medios legislativos para luchar más eficazmente contra la crueldad hacia los animales: ya existen algunos supuestos de crueldad manifiesta previstos en el código penal, pero faltan más medios materiales y humanos y mayor implicación de las diferentes administraciones e instituciones.

La violencia hacia las personas y la saturación del sistema judicial y penal son argumentos habituales para negar mayor implicación en la lucha contra la violencia hacia los animales. Pero cada vez existen más estudios y trabajos que evidencian la conexión que existe entre la violencia contra los animales y la violencia hacia las personas.

Tomar más en serio la violencia contra los animales supone, por tanto, un beneficio en la lucha contra la que afecta a las personas.

  1. El abuso hacia los animales puede indicar que existe un problema más profundo: los niños que abusan de los animales pueden vivir en situaciones de abuso y pueden estar graduándose en la violencia hacia las personas.
  2. La crueldad hacia los animales puede ser el único signo visible de una familia donde existen abusos: mientras el abuso hacia las mujeres y los niños suele ocurrir en privado, el abuso hacia los animales suele cometerse de forma abierta.
  3. Los testigos o víctimas de la violencia hacia los animales y las personas suelen hablar más fácilmente sobre el abuso hacia los animales: esto comienza un diálogo con las autoridades que puede conducir a descubrir al responsable de la violencia contra las personas.
  4. La violencia es violencia: una persona que abusa de los animales no tiene empatía hacia otros seres vivos y corre el riesgo de abusar de otras personas.
  5. El sistema judicial que sufre una sobrecarga de trabajo no considera la crueldad animal como una prioridad: el tratamiento eficaz de la crueldad hacia los animales por la policía, fiscales y jueces puede representar la diferencia entre controlar la violencia o dejar que siga creciendo.
  6. Pero el procesamiento no es suficiente: el tratamiento y monitorización también son cruciales para romper el ciclo de la violencia. Los programas de apoyo psicológico pueden ayudar a reconocer y/o mitigar otras formas de violencia. Los programas innovadores que utilizan la interacción con los animales pueden ofrecer tratamiento a delincuentes juveniles de manera que aprendan a generar empatía, confianza y habilidad para comunicarse de forma no violenta.

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